Crónica del Ride to Roots 2015


Ya de vuelta en casa,  en mi entorno habitual y sumergido de nuevo en la rutina del trabajo, es cuando empiezo a apreciar más todo lo vivido en la Ride To Roots 2015 (#R2RM15).

Estas son parte de las cosas que he vivido en estos días.

Camino a Merzouga

Para llegar hasta Merzouga, punto de encuentro del R2RM15, decidí ir hasta el puerto de Almería. Aunque existen varias opciones para cruzar desde España a Marruecos, elegí hacerlo desde ahí porque esto me permitía viajar toda la noche y llegar a primera hora de la mañana a Melilla.

En estas fechas, este ferry no está tan masificado como puede estar en otras épocas del año; así pues, el viaje fue tranquilo. Aproveché para descansar y coger fuerzas para la etapa que me esperaba al día siguiente.

Aquí voy a hacer un pequeño inciso, aprovechando que estoy hablando sobre traslados en ferry.

Ride to Roots - Como no amarrar la motoSeguro que para muchos de vosotros no es necesario; pero si hay alguien que aún no se ha visto en esta circunstancia,  tal vez le sea útil saber qué hay que revisar cómo amarran nuestra moto (para que no se mueva durante el trayecto).

Sobre todo para que no pasen cosas como estas, cuando te hacen salir de las bodegas antes de fijarla.

Bueno, voy a volver al relato propio del viaje.

Poco antes de arribar a puerto, tuve la suerte de conocer a un motorista ceutí (qué mejor fuente de información puedes encontrar que alguien de la zona). Tras una amigable charla, aparte de hacerme un par de recomendaciones acerca de cómo moverse en moto por Marruecos; se ofreció a guiarme hasta el paso fronterizo de Melilla-Nador.

Cruzando la frontera

El paso fronterizo es el punto de fricción entre dos realidades muy distintas. Un lugar ruidoso, un tanto caótico, en el qué hay un gran trasiego de gente cargando enormes fardos;  dónde viejos y destartalados coches se mezclan con todoterrenos 4×4 equipados para viajar hasta el desierto.

La sensación inicial es un tanto agobiante, así que por ello, quería pasar lo más rápidamente posible. Un par de amigos con experiencia en viajes a Marruecos, ya me habían recomendado qué, una vez en el paso fronterizo, intentara localizar a uno de esos tipos que se ofrecen a ayudarte en el papeleo, a cambio de una propina.

Rápidamente le localicé o tal vez él me localizó a mi.  Me guió en los trámites ante la policía, con los agentes de aduana marroquíes e incluso vigiló mi moto mientras esperaba turno.

Tuve suerte. En solo media hora, ya estaba todo arreglado y estaba atravesando Nador camino a Merzouga.

Por delante me quedaba un día largo y 650 km hasta alcanzar el destino.  Un trayecto tedioso pero inevitable en él qué tocaría recorrer una carretera a la que llaman,  La interminable.

La interminable

Ese es el apelativo de una carretera de cerca de 250 Km, prácticamente  recta y qué, como su apelativo indica, parece que no va a terminar nunca.

Ride To Roots - La interminable

Es un sitio raro, por lo singular del paisaje.  Parece ser que se ha mejorado la calzada, aunque únicamente hay espacio para un coche. Por lo que en las contadas veces en las que te cruzas con alguien, a alguno le toca salirse hacia la cuneta de piedras.

No vas a encontrar gasolineras, pero sí  a personas que venden botellas de gasolina. En caso de emergencia, podrían sacarte del apuro, aunque mejor no tener que llegar a esos extremos.

Sé previsor con el nivel del deposito de combustible,  antes de empezar este tramo.

Algo que me llamó mucho la atención fue que en un entorno tan despoblado (no vi más que algunos rebaños de cabras cuidados por solitarios pastores), de vez en cuando surgen de la nada, personas que parecen estar esperando a que alguien los recoja o quién sabe, si solo esperan ver algo que rompa la soledad de su rutina.

Empieza el Ride To Roots 2015

Llegué a Merzouga cuando ya había anochecido. Fui de los últimos en llegar ya que el resto de participantes habían ido llegando de forma escalonada a lo largo del día.

Después de las presentaciones, solo quedaba instalarse en la jaima asignada, atender al briefing de Eduard acerca de las rutas que componían esta edición del Ride To Roots  y compartir cena con los que iban a ser mis compañeros.

La planificación del evento se componía de rutas off-road (cada una tomaría el nombre de los patrocinadores del evento),  por las tardes habría tiempo para algunas presentaciones y tiempo para recuperar fuerzas .

Ride to Roots día 1: Ruta TWALCOM day

Para abrir boca, Eduard preparó un recorrido de 120 Km. Esta fue mi primera toma de contacto, tanto en sentido metafórico como en sentido literal, con el terreno.

Fue un día intenso. Lleno de sensaciones, de paisajes nunca vistos, de tensión y de emociones. A nivel personal, me dí cuenta de que dado que mi experiencia off-road no era la adecuada, estas rutas iban a ser un curso practico en toda regla.

 

Ride to Roots día 2: Ruta BMW Motorrad day

Este era el día fuerte, 180 Km en los que además de seguir rodando por paisajes increíbles, visitaríamos dos de las tres obras que Hannsjörg Voth desarrolló en pleno desierto, «Escalera Celeste» (Himmelstreppe) y la «Ciudad de Orión» (Stadt des Orion).

R2MR15 - Ciudad de Orion
Vista de la Ciudad de Orion

Pero para llegar hasta allí, Eduard nos tenía preparada una sorpresa; cruzar el Oued Rheris (río Rheris).

El Oued Rheris; es un río fantasma ya que sólo tiene caudal en la época del deshielo ( nace en las montañas del Atlas Central), y que hasta ese momento, es literalmente, un río de arena.

Cruzar fue una complicación extra, sobre todo para los que íbamos con motos tan pesadas como las BMW R1200 GS Adventure. Así que pasarlo fue una tarea bastante laboriosa para casi todos los que allí estuvimos, ya fuese pilotando o bien, ayudando a quién se quedaba con la moto hundida en la arena.

R2MR15 - Oued Rheris

Ride to Roots día 3: Ruta REV’IT day

La ruta del último día fue un recorrido de 150 Km y a lo largo de ella tuvimos la oportunidad de acercarnos un poco más a Erg Chebbi.

Yo tampoco lo sabía, pero un erg es la región arenosa de un desierto y este en concreto, es es el único erg del Sahara en Marruecos.

A pesar de todo lo aprendido en estos días gracias a los consejos de muchos de los compañeros y el propio Eduard; fue un día especialmente duro. Después de varios episodios en la arena, con el consecuente cansancio que supone salir del paso y alguna caída sin importancia; me caí y ya esta vez, de forma más seria.

Lo malo de caerse, muchas veces no es el daño que te hagas, sino cómo esto merma tu confianza. Aún así, gracias a los ánimos de los compañeros y del amor propio que aún me quedaba, conseguí terminar la etapa.

 

Balance personal

Como has podido leer, estos días no han sido del todo fáciles para mi. No lo puedo negar.

Creo que de todos los participantes que hemos ido este año, debí ser el que menos experiencia off-road tenía. El llevar una moto tan pesada como la BMW R 1200 GS LC Adventure, a un entorno tan distinto al que estoy acostumbrado, tampoco me ha ayudado   demasiado ya que salir airoso de algunas situaciones exigía mucha técnica; pero al fin de cuentas es la moto qué tengo.

Pero aún con todo esto, conseguí completar las tres rutas planificadas,  cruzar el Oued Rheris, aprender mucho sobre conducción off-road, algunas cosas sobre mecánica en el “taller” que se organizaba después de cada jornada y como no, a levantar la moto del suelo.

Ride To Roots - Levantando la GSA

Por todo esto, por el compañerismo, por el entorno especial de Merzouga, por la intensidad con la que he vivido esta experiencia;  no sé si podrá ser para la próxima edición; pero espero volver a la Ride To Roots.

Ride To Roots - Grupo ridetoroots2015


* No quisiera cerrar este post sin agradecer a mis amigos de Motocard Madrid, el que me prestaran un casco Shoei Hornet Adv para poder probarlo en estos días 🙂

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