VAS (Voluntariado y Acción Social de la AMM)


Cada vez me convenzo más sobre que las cosas pasan por algo. Muchas veces, las señales del destino parecen un tanto difusas, pero es precisamente en esas situaciones, en las que lo mejor que puede hacer uno es dejarse llevar y ver que pasa.

XIª RUTA VAS

Algo de lo que hablaba antes ocurrió la semana pasada cuando me apunté a salida que organizaba la gente del departamento VAS-Zona Centro, de la Asociación Mutua Motera (AMM).

VASTal y como me explicaron, este departamento VAS (Voluntariado y Acción Social) se creó dentro de la AMM para responder a la demanda de acciones y de participación , relacionadas especialmente con la seguridad vial.

Una vez que confirmé mi asistencia al evento, lo que más me llamó la atención fue que para mi pesar, el recorrido de la ruta no lo desvelan hasta el mismo día de la salida. Así que mi idea de extender esa salida y poder probar mi nuevo equipo de acampada, tendría que ser planificado sobre la marcha.

La verdad es que me sonó un tanto desconcertante tanto secretismo , pero después de hablar con Bernard (Conducción Segura en Moto) y tal y como empecé este post. Decidí dejarme llevar a ver que pasa.

Ya en el punto de encuentro y tras las pertinentes presentaciones, Vicente, Celso y Alberto, explicaron el recorrido y sobre todo, las normas recomendaciones que en materia de seguridad debíamos seguir. Así que tras apurar el café,  nos pusimos en marcha.

La ruta misteriosa

El misterio acerca de la ruta se había disipado durante el briefing, así que pusimos rumbo de forma ordenada hacia Guadalajara a través de la A2 para pasar un día de moto por la Alcarria.

Para que os hagais una idea de lo que recorrimos, voy a tomar prestadas unas palabras que Vicente, escribiría poco después en la página de su grupo:

Pueblos engalanados para sus fiestas patronales, con huellas de algún encierro reciente. Curvas de herradura encadenadas que coronan pequeñas aldeas, joyas entre el verde de los pinos y carrascas, que conservan el sabor de la vieja Castilla de piedra, pizarra, atalayas en la roca y arcos de derruidas murallas que parecen invitarnos a pasear por sus calles. A nuestros pies, se dibuja la perspectiva de un paisaje plano, damero de ocres y rojizos campos de cultivo cruzado por lineales arboledas junto a algún cauce.
Vimos alzarse sobre el llano boscoso los dos gigantes humeantes de Trillo, perfilando el horizonte junto a los montes gemelos llamados las Tetas de Viana.


Entramos en famosas villas medievales con sus plazas porticadas, iglesias, fortalezas; tierras de ancestrales caballeros; nobles tan duchos en la espada contra el infiel, como en la pluma literaria, incunables firmas del primigenio castellano. Los caminos pedregosos de sus castillos nos frustran el avance; como negándonos nuestra condición de modernos caballeros a dos ruedas.

Tras la divertida comida en Casa Goyo, me despedí del grupo para continuar con mi plan de hacer noche en algún lugar interesante y así poder probar mi equipo de acampada.

La verdad es que lo bueno de salir sin ruta y con la casa a cuestas es que cualquier sitio puede ser un buen sitio. Pero por casualidad terminé cerca de Peralejos de las Truchas, por lo que decidí quedarme allí y al día siguiente recorrer parte del Parque natural del Alto Tajo.

Como resumen de esta ruta, destacaría a la gente con la que he tenido la oportunidad de pasar un gran día y  por supuesto, animarles a continuar con su voluntad de fomentar la seguridad en el uso de las motos.

XI Ruta VAS
XIª Ruta VAS

 

 

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