Cómo viajar en ferry con moto


como viajar en ferry con moto

Voy a aprovechar este nuevo trayecto en barco del viaje “Rumbo a las Highlands“, para escribir algunas recomendaciones sobre cómo viajar en ferry con moto.

Aunque creas que esto no es algo que vayas a hacer porque hasta la fecha tus viajes en moto no lo han requerido, todo puede ser cuestión de que te propongas abrir nuevos horizontes.

¿Todos preparados? Pues zarpamos!!

Consejos para viajar en ferry con moto

Subir la moto en la bodega de un ferry puede resultar una experiencia un tanto agobiante la primera vez que te enfrentas a ello. Tu cerebro no hará más que transmitir señales de peligro allá por donde tu mirada fije la atención.

Imaginaras el suelo tan resbaladizo como una pista de patinaje, posibles manchas de grasa de los camiones, argollas metálicas repartidas por uno y otro lado de tu camino buscando dañar tus neumáticos, camiones gigantes que hacen que tu moto resulte un juguete insignificante a su lado.

La primera vez te lo vas a pasar de miedo.

Algunos de los consejos que te voy a explicar a continuación son de sentido común, otros son producto de mi propia experiencia e incluso alguno puede ser alguna mania personal acerca de viajar en ferry con moto. Como siempre, coge los que creas que te pueden servir y en base a tu experiencia podrás comparar el resto.

No te agobies

El primer consejo es que no te agobies, que no eres el primero ni el último al que le pase eso la primera vez que pretende viajar en ferry con moto.

Muévete despacio, no hay prisas y quién la tenga pues que se relaje. Asegura tu posición sobre la moto con la piernas fuera de los estribos, intentando anticiparse a posibles resbalones.

Revisa la forma en la que aseguran la moto

Aunque es cierto que el personal de los barcos está muy acostumbrado a realizar las labores de fijación cuando transportan motos en las bodegas del ferry, nunca está de más asegurarse de que la moto esté amarrada mediante cinchas al propio chasis o de una lado al otro del asiento (cubren el asiento con un protector para no dañarlo) y no a cualquier otra parte que pudiera sufrir desperfectos, como por ejemplo los soportes de las maletas.

Yo personalmente tengo la manía de esperar a ver cómo fijan mi moto antes de abandonar la bodega del barco. No tengo prisa. Siempre será menos costosa esa espera que el tener que reclamar en caso de que encontremos la moto con cualquier desperfecto.

Mejor un camarote compartido, que una butaca para ti solo

De lo acertado de este consejo, seguro que mis amigos Manuel y Antonio pueden dar buena cuenta después de su viaje hasta Savona.

camaroteAunque no en todos los ferries dan la opción de viajar en butaca, en aquellos que lo ofrecen, puede parecer una buena opción ya que permite viajar de forma más económica.

Sin embargo, si el trayecto va a suponer hacer noche abordo, yo siempre he preferido pagar un poco más a cambio de tener algo más de espacio, tranquilidad y comodidad.

A pesar de viajar solo, prefiero compartir un pequeño camarote con 1,2 o incluso 3 personas, a tener que pasar la noche (en el mejor de los casos) en una butaca donde no tendrás espacio para dejar el casco, la cazadora y las pertenencias que hayas decidido no dejar en la bodega.

Además de esta incomodidad por la ubicación de tus enseres, piensa que no podrás cargar la batería de los dispositivos que lleves (móvil, action cam, portátil,..) y que o te fias de dejar ahí las cosas, o tendrás que cargar con ellas en cada movimiento dentro del barco.

Cuenta también que dependiendo de la época del año, si viajas con otra persona o si simplemente tienes suerte ese día, puede ser que puedas disfrutar del camarote sin compartirlo con otras personas. No siempre ocurre, pero a mi en este viaje en moto a Escocia me pasó en el trayecto entre Santander y Portsmouth.

Aprovecha el tiempo

Viajar en barco es para mi algo que me aburre en sí; por lo que procuro aprovechar el tiempo a bordo para revisar la ruta (y en alguna ocasión cambiar el plan de viaje inicial), cargar todos los aparatos electrónicos que lleves en el caso de que tengas a mano donde hacerlo y sobre todo, intentar descansar en previsión de lo que pueda venir en los próximos días.

Según te plantees tu viaje en moto, puede ser que necesites unas vacaciones después para recuperarse de él. Pero bueno, si quisiéramos algo más tranquilo, posiblemente no nos plantearíamos nunca el viajar en moto.

Llevar comida y bebida para el trayecto

A pesar de que todos los ferries en los que he viajado disponen de servicio de restaurante, o cafetería o de pequeñas tiendas a bordo; yo siempre prefiero llevar comida y bebida para el trayecto.

El motivo es que básicamente te ahorras algo de dinero, y que la calidad de la oferta (sobre todo en los trayectos a Italia) no compensa por el precio que vas a tener que pagar.

A parte de este aspecto, te dejo aquí algo que tal vez no sepas.

Las manzanas “Granny Smith” te ayudan a evitar el mareo.

Si sueles tener tendencia a marearte, este truco que me contó una amiga “marinera” seguro que puede ser de mucha ayuda.

Conclusiones

Espero que estos consejos para viajar en ferry con moto te puedan servir en tu próximo viaje si decides usar este medio de transporte.

Por mi parte, me quedan aún al menos un par de horas para llegar al puerto de Dublín, así que pondré en práctica alguno de mis propios consejos e intentaré descansar para lo que me espera en Irlanda.

No quisiera terminar este post sin recordar que este viaje rumbo a Escocia en moto tiene también un aspecto solidario que consiste en colaborar con la iniciativa Rodando Contra el Cáncer y que tu también puedes donar tus kilómetros solidarios.

Entre todos podemos intentar ayudar, todos somos #otroenmoto.

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2 Comments

  1. J0NHDO3
    07/04/2017
    Responder

    ¡unos consejos super utiles! Mola

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