Carta de un padre motero a sus hijas


carta de un padre motero a sus hijas

Este post es la carta de un padre a sus hijas a las cuales no podrá ver ni saber nada de ellas en un día como el que se celebra el 19 de marzo, el Día del Padre.

En esta carta de un padre a sus hijas se dan dos casualidades. La primera es qué está escrita por un padre motero, la segunda es que está escrita por mi y va para mis propias hijas.

CARTA DE UN PADRE MOTERO A SUS HIJAS

Hola pequeñas!
¿Qué tal estáis? Hace ya mucho tiempo que no sé prácticamente nada de vosotras, pero aún así, sigo buscando la manera de estar al tanto de vuestras vidas.

Voy a vuestro colegio para hablar con vuestros tutores y saber qué tal van los estudios, si os encontráis bien de salud, si sonreis, si podeis tener un desarrollo normal, si hay buena relación con vuestros amigos. En definitiva, hacer lo que hace cualquier padre.

Este año no celebraremos el día del Padre juntos, no tendré uno de esos fantásticos dibujos que me haciais llenos de colores, con alusiones a eso que sabéis que siempre ha sido parte de las cosas que me han hecho ser feliz. Las motos.

A pesar de ello, recuerdo el año pasado cuando me ayudasteis a grabar un video junto a Mariona. Ese es el recuerdo que quiero tener hoy, el de veros felices y el de saber que algún día volveré a teneros cerca de mi.

COSAS QUE OS QUISIERA CONTAR

En todo este tiempo que llevamos sin vernos, ya casi 10 meses, han pasado muchas cosas que os quisiera contar.

Han sido muchos días, muchas horas en las que vuestra ausencia ha sido por momentos, insoportable. Pero incluso en esos momentos, he intentado seguir ese título de aquella canción que cantábamos juntos y que llevo rotulado en una parte de mi casco.

Esa forma de ver la vida me sigue ayudando a seguir teniendo ilusiones por hacer cosas. Me ayuda a intentar llevar a cabo proyectos para que algún día cuando nos volvamos a ver, os podáis sentir orgullosas de vuestro padre. Tal vez esa sea una forma de llegar a vosotras sin que esta vez nadie pueda evitarlo, sin que nadie pueda contaros una verdad que no existió.

Para mi montar en moto ha sido en muchas ocasiones una terapia para afrontar las dificultades, una forma de buscar nuevas ilusiones, nuevos amigos, de conocer otras formas de vivir y de pensar.

Todas esas cosas son las que algún día, quién sabe cuándo, os contaré con la ilusión de alguien que vivió con pasión esta afición. Os contaron que yo antepuse las motos, los viajes y cualquier cosa a vosotras, pero eso es mentira.

Yo me quedo con los recuerdos de montaros sobre la moto por primera vez, con las risas de veros caminar por casa con mi casco y guantes puestos sobre vuestras pequeñas figuras, con esa imagen vuestra de saludar a los moteros que nos cruzábamos cuando íbamos en el coche.

COSAS QUE NO OS CONTARAN

Hay cosas que no os contaran de mi y que tendréis que descubrir por vosotras mismas.

No os contarán que montar en moto es algo más que conducir una máquina, que viajar en moto no es una forma de huir de las responsabilidades, que todo lo que soñeis lo podréis conseguir si os lo proponéis, que no somos tan diferentes los hombres ni las mujeres cuando hacemos las cosas con el corazón.

A pesar de todo eso que no os contarán quienes ahora os impiden compartir nuestra vida juntos, yo os iré intentando dejar muestras de todo ello. Y cualquier día, vosotras mismas las encontrareis y reescribireis esa historia de nadie os contó añadiendo y eliminando detalles.

DESEOS

Esta carta nunca os la enviaré porque no llegaría, como tantas otras. Por eso os la dejo aquí, en una botella virtual que algún día llegará a vuestras manos; pero que también llegará a manos de otros padres que viven una situación similar a la que vive el vuestro.

Padres que por el hecho de haber nacido hombres tienen en ocasiones muchas dificultades para ser parte de la vida de sus hijos. Padres que, como el vuestro, hacen lo necesario para ocuparse de sus críos, que madrugan para llevarlos al colegio, que intentan conciliar su vida laboral y personal para estar el mayor tiempo posible, que al separarse o divorciarse se organizan para atenderlos, que graban con sus móviles horas y horas de pequeños momentos cotidianos, que miran Youtube cómo hacer unas trenzas o un moño de ballet porque su pequeña tiene una actuación.

Mis deseos que es algún día volvamos a estar juntos, que nadie pueda contaros más cosas para apartarnos, que no haya ningún padre más que viva lo que en estos meses me ha tocado vivir a mi.

Que la custodia compartida permita que otros padres transmitan a sus hijos lo que yo no os he podido contar en estos meses.

Que este mensaje en esta botella se difunda hasta llegar a vosotras y así sepáis que vuestro padre sigue luchando por volver a celebrar un Día del Padre junto a vosotras.

#OtroEnLucha

Mucha fuerza y ánimos a todos aquellos que luchais por seguir intentando ser parte de la vida de vuestros sus hijos.

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2 comentarios

  1. Cuanto menos emocionante!
    Muy bonito tio.

    • 19/04/2018
      Responder

      Este es un post que tiene un significado muy especial para mi. Lastima el tener que haberlo escrito.

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