Mi experiencia cómo guía de viajes en moto


Mi experiencia como guía de viajes en moto

Es posible que al leer el título de este post te sientas algo confuso ya que conoces a Julio Álamo por ser quién está detrás de OtroEnMoto, pero no me situabas como guía de viajes en moto. Y estás en lo cierto, porque no puedo afirmar que me dedique a ser guía de viajes en moto profesional. No obstante en este post voy a compartir contigo algunas reflexiones sobre la experiencia que puntualmente he tenido desarrollando este trabajo.

La idea de este post me surgió después de la experiencia de colaborar como roadleader junto a Keko Ochoa para la agencia de viajes en moto OrganizaDOS.net durante uno de sus últimos viajes a Marruecos.

Julio Alamo con Keko Ochoa

Aunque fue algo que no estaba en mis planes, cuando me lo plantearon pensé que esa oportunidad me iba a dar ocasión de vivir un viaje en moto por Marruecos desde dos prismas que para mi eran totalmente nuevos. El primero, realizar un viaje en grupo, el segundo hacerlo desde el punto de vista de la organización y realizando las tareas para ser guía de viajes en moto.

Los viajes en moto: Afición o trabajo

Para muchos de nosotros el poder hacer de una afición nuestra profesión es un sueño con él que vivimos constantemente. Si en alguna ocasión has pensado en hacer del mundo de los viajes en moto tu forma de vida, la verdad es que en teoría parece el plan de vida perfecto.

Vivir para trabajar o trabajar para vivir

Durante los últimos meses he conocido a varias personas que por unas u otras circunstancias, se han planteado dar un giro a sus vidas e intentar hacer de los viajes organizados en moto, su ocupación diaria. Pensando esto bien, ¿a quién no le gustaría qué, en lugar de tener que ir a una oficina o a trabajar con un horario de 9:00 a 19:00 horas, te pagaran un salario por montar en moto?

De cualquier forma, y por no quedarme en lo que se puede ver a primera vista, soy de los que considera que ser guía de viajes en moto es bastante más subirse a una moto y hacer que la gente que conforma tu grupo llegue a su destino. A fin de cuentas, eso lo puede hacer un GPS, pones la ruta y simplemente debes seguirla sin desviarte.

Tras la experiencia de guiar por Marruecos a un grupo de 12 motos, te das cuenta de que una de las razones por las que alguien puede decidir contratar a un viaje organizado en moto es para que entre otras cosas, no tener que preocuparse por nada, delegando casi todos los aspectos relativos al día a día en manos de los organizadores, incluidos ciertos aspectos relativos a la seguridad. En cierta manera y dicho de una forma coloquial para que nos entendamos todos, ¿quién no ha dicho alguna vez esa frase de “para eso pago”?

Por ello es posible que un cliente de un viaje organizado en moto pueda descargar sobre las espaldas del guía cualquier aspecto que pueda surgir a lo largo del viaje. Así que al final, esa afición que has pensado convertir en tu trabajo, conlleva responder a bastantes obligaciones.

Lecciones aprendidas

Si llegados a este punto del post no he conseguido quitarte de la cabeza tu sueño de ser roadleader; aquí te dejo algunas lecciones que he aprendido y que tal vez te sean de utilidad:

  1. Tu eres el líder. Aunque suena a perogrullada, recuerda que las personas a las que guías, son ante todo, clientes que han pagado por ese viaje, por lo que debes mostrarles la seguridad que esperan encontrar en ti a la hora de tomar las mejores decisiones. Si se trata de un viaje en moto por el extranjero, esto es aún más importante ya que debes ser capaz de resolver cualquier tipo de incidencia con independencia el idioma local, la situación o el contexto.
  2. No hay jornada de 8 horas de trabajo durante el viaje. Si piensas que esto es cómo trabajar en una oficina en la que fichas la entrada y 8 horas después la salida, te estas equivocando. Vas a convivir con un grupo de personas que pueden necesitar de tu ayuda en cualquier momento a lo largo del viaje.
  3. Te convertirás en un ‘earlybird’. ¿Adivinas quién es el primero que debe estar listo para salir? Un cliente puede permitirse levantarse algo más justo de tiempo o desayunar tranquilo, pero tu eres el guía así que o madrugas o te quedarás sin desayunar más de un día.
  4. Psicología de grupo.  Debes desarrollar la inteligencia emocional para ser capaz tratar con personas que pueden ser muy distintas en cuanto a gustos, personalidades o formas de vida. Tu eres el “pegamento” para hacer que todos ellos lleguen a formar un grupo y hacer el viaje una experiencia aún más agradable.
  5. Ponte en sus zapatos, es decir, sé empático. Al final de cuentas, en esta o en otras ocasiones todos pasamos a estar en algún momento en “el otro lado de la mesa”, por ello intenta anticiparte pensando en cosas que a ti, si fueses cliente, te gustarían.
  6. La paciencia es la madre de la ciencia. Así que antes de cualquier viaje no olvides meter en tus maletas una buena dosis de ella. Esto no está dentro de aquella checklist para viajar en moto, pero nunca está de más.

Conclusiones

A pensar de todo lo anterior, no te voy a engañar. Mi experiencia cómo guía de viajes en moto fue muy buena tanto por el grupo humano con el que pasé esa semana en moto por Marruecos, como por conocer esta forma de trabajo. Y eso hace que a pesar de que al final no dejara de ser una semana de duro trabajo, siempre queda la idea de porqué no, plantearse esta forma de vida cómo una profesión.

Pero eso de momento, no es más que una idea loca de esas que todos tenemos en la cabeza. Aunque esas ideas locas hay veces que pasan a ser realidades y quién sabe si el próximo año 2019 podré decir a ciencia cierta que ya soy guía de viajes en moto.

 

 

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